Una comunidad tendrá que pagar 600 euros a un vecino por el ruido del garaje
El propietario del primero B del número 23 de la calle Ribeira Sacra asegura que denunció para que fuese la empresa constructora la que se hiciese cargo de la reparación de la puerta
Dice que estuvo mal aconsejado, que si lo llega a saber, soluciona el problema con sus vecinos para ahorrar tiempo y dinero a todos. Desde que se mudó al portal B del primer piso del número 23 de la calle Ribeira Sacra, en Novo Mesoiro, hace ya tres años, Diego Corgo tiene que vivir con un inconveniente. El portal del garaje, por el que entran más de un centenar de vehículos cada día, hace un ruido peor del que puede soportar.
Lo consultó con la comunidad y con la gestoría y, entre todos decidieron que lo mejor sería denunciar a la constructora del inmueble para que la empresa se hiciese cargo de la reparación. Una noche, la Policía Local fue a casa de Corgo, realizó una medición y el ruido de la puerta al abrirse y al cerrarse sobrepasaba los 46 decibelios dentro del dormitorio, cuando, en teoría, no debe llegar a 40. Con este documento, se realizó la denuncia.
El Boletín Oficial de la Provincia publicó ayer la notificación de la multa que la comunidad de vecinos tendrá que pagar al agraviado, Diego Corgo, de 601 euros, además de la obligación de reparar la puerta si no quiere ser objeto, de nuevo, de una denuncia.
«Ahora la comunidad tiene que pagarlo todo y supongo que yo también, es una vergüenza porque no es culpa nuestra sino de la constructora, para esto lo hubiésemos arreglado nosotros hace tres años y nos ahorrábamos la multa», explica Corgo, que dice que a él es al único vecino al que le afectan de manera directa los ruidos porque uno de los dormitorios de su piso está justo encima de la puerta del garaje.
«Hay una puerta trasera que tenía el mismo problema pero el vecino al que le molestaba se quejó y, a los tres meses, se lo arreglaron, y eso que por ese portal solo salen diez coches y no entran más de cien, como por la principal», explica Corgo.
Como la Concejalía de Urbanismo no fue capaz de contactar con la presidenta de la comunidad del edificio, publicó la notificación en el Boletín Oficial de la Provincia, para que los vecinos sepan que, a partir de hoy, tienen quince días para realizar sus alegaciones a este expediente sancionador.
«Esto es horrible, cuando empecé a quejarme le colocaron a la puerta un medio marco para que hiciese menos ruido, pero no consiguieron nada», dice Diego Corgo, que ahora cree que, como un vecino más tendrá que entrar en la derrama que harán para pagar su multa y también la reparación del molesto portal del garaje.





